Todos alguna vez estaremos Oliendo Pelusas.

¡Bienvenido seas alma perdida!

Anteriormente, hablando del año 2009, este espacio estaba dedicado a la publicación de sandeces, aka fan fiction de la banda alemana de poprockpunknoseque Tokio Hotel.

Sin embargo, después del tiempo que ha sucedido, la temática ha cambiado y, aunque en los archivos están aún esas sandeces, probablemente los escritos que aparecerán próximamente sean más de otros temas, que de la misma banda.

Éste sigue siendo su espacio, éstas siguen siendo sus letras, y esta siempre será la agonía de las palabras.


martes, 12 de enero de 2010

Capitulo LI – Eso que me haces sentir

Me hice la loca un par de horas más, ya era medio día y el teléfono seguía sonando, yo solo veía como se movía al vibrar sobre la mesa. El que le llamaba, era Bill, jamás Tom, siempre lo hizo Bill.

…Tokio Hotel…

-Ella jamás va a creerme- decía mi hermano meciéndose de un lado a otro de la habitación- suena a la excusa más perfecta del año…

-Ella te creerá Tom, no seas exagerado, la verdad es que, aunque suene increíble, eso fue lo que en verdad paso…- le dijo Geo animándolo un poco

-Piénsalo bien Tom- interrumpió Gustav- ¿Por qué no contesta?- y todos nos quedamos callados- Lo mejor es usar a un intermediario

-¿Donde está Andy?- me pregunto Tom de inmediato, le extendí mi teléfono que ya realizaba la llamada a nuestro querido amigo…

-¿Androide?- contesto Tom preocupado, y todos nos pegamos a la bocina

-¡Pequeña rata peluda! ¿Qué tal Latino América?- decía el rubio de forma alegre

-Necesito que me hagas un favor enorme Andreas- dijo Tom en forma seria

-¿Qué ha pasado hermano?- le contesto este de inmediato

-Escucha con atención, ayer, después del concierto, nos fuimos a celebrar a un bar que nos recomendó el dueño del estadio… hombre que tiene un celular igual al mío. Al terminar la velada, confundimos celulares, el se llevo el que no debía. Me di cuenta demasiado tarde y fui a buscarlo. Hay una llamada de Mati, al parecer él le contesto… y no sé que escucho….pero se niega a contestar su teléfono, ¡Bill le ha marcado 40 veces ya! ¡Mi teléfono está muerto!

-¿Hablas en serio man?- le dijo Andy incrédulo- yo se que todo puede pasar, ¡pero vamos! Suena a cuento chino, si lo que quieres es que le diga eso a Haruka, me sacara a patadas del ravijo

-¿Ravijo?- dijo Tom confundido- ¡Andreas!- hablo en serio, eso fue lo que en verdad paso, todos los chicos están de testigos…

-Tus amigos que sin duda podrían cubrirte cualquier cosa que hicieras- eso dejo a Tom pensando, volteo a vernos con culpa en su mirada- aunque podrías tomar esto como una prueba en la confianza que te tiene…- dijo el menso de nuestro amigo, obligándome a quitarle el celular, pero para nuestra mala suerte, ya había dejado pensando a Tom.

-Con intermediario, me refería a Gisela- me dijo Gustav llevándome a un rincón alejado de Tom, el estaba en pleno procesamiento de información, muy acomodado en la sala con una lata de red bull entre manos- yo aprecio mucho a Andreas, pero debemos aceptar que a veces es un poco imbécil

-Estoy de acuerdo contigo- le conteste apresurado a Gus- creo que algo no saldrá bien de todo esto…

…Tom…

Es imposible que lo que me ha dicho Andreas lo olvide tan fácilmente ¿Cómo es que ella puede dudar de mí a la primera? ¿No puede darme el beneficio de la duda?... Debe ser la distancia la que me hace pensar en tanta estupidez

-Estoy de acuerdo- me dijo Bill extendiéndome una coca cola y retirando el red bull, que ni siquiera estaba abierto- aparte de que eres un idiota, creo que no es que dude de ti “a la primera”… sólo es cuestión de que ella lo piense un poco. Tom, sabemos que- estaba a punto de empezar su discurso, uno que en ese momento anhelaba escuchar, pero fue interrumpido por el tintineo del teléfono de Bill

-¿Mati?- dije rápidamente atrayendo la atención de todos hasta donde me encontraba

-Andreas me ha llamado- me dijo seriamente- me ha contado… bueno, lo de tu celular extraviado

-Matilda, debes creerme, yo estaba con los chicos camino al hotel… no se qué fue lo que…

-Yo te creo- dijo interrumpiéndome y haciéndome suspirar- sólo que necesitaba redescubrirlo, androide se escuchaba preocupado y por un momento pensé en no creerle. Pero ese tipo de cosas pueden suceder… y tu voz, esa no era tu voz, se escuchaba mal, casi inentendible, exageradamente ronca… creo que la tonta fui yo por…

-¡Ah vamos cariño!- le dije haciéndoles a los otros señas de “ushcale” para que me dieran oportunidad de hablar a solas con ella- esas cosas suelen pasar, lo que es importante es que estamos bien ¿verdad?

-No- me dijo seriamente y me preocupe por un momento- ¿¡Cómo es posible que dejaras acá la bella bebe!?- dijo con su voz emocionada y yo al fin volví a sonreír, la verdad es que sabía que ella la amaba, pero no la aceptaría como un regalo…- ¡Sabes que amo y adoro esa camioneta y que difícilmente me puedo negar a ella! Pero cuchurri, es demasiado…

-Sólo lo mejor para mi chica- dije suspirando, pensando en que todo estaba olvidado- necesitaras algo para moverte por todo Hamburgo cuando entres al trabajo, y que mejor que la “bella bebé”, especialmente cuidada por mi

-Pero Tom…­-seguía diciendo ella, al final sabia que me diría que sí- Gracias

-No es nada Haru…

- Ayer fue la hora del té… debo admitir que fue mejor de lo que imagine, ellos son tan… tan… no sé cómo describirlos, siento de alguna manera que tenemos tanto en común, no puedo esperar más para que los conozcas, se que te agradaran.

-Sabes que no es sencillo para nosotros conocer a tanta gente…esa es la parte que sigue siendo difícil… hay veces en la que me siento tan abatido como Bill se sentía hace años, pero debo admitir que…- ¿Lo diré?- todo ha cambiado mucho…

-No perderás nada intentando conocerlos, ellos son tan lindos, tan inteligentes y por un momento me recuerdan tanto a Bill y a ti, se pelean igual, pero se quieren tanto…amor- me dijo de pronto- creo que extraño a mi hermano XD

-Debemos ir juntos a ver a tu familia…. Ahora que lo pienso, mi madre aún no sabe que lo nuestro es oficial… no la hemos visto desde… desde hace mucho, creo que la extraño…

-Regresa pronto a casa – lo dijo, en un pequeño respiro, uno que fue prolongado y triste

-Regresare pronto…

La verdad es que la extrañaba y quería decirle todo aquello que me llego a la mente en estos días, pero eso prefiero guardarlo para cuando vuelva a verla. La escuche reír un pequeño rato más. Desafortunadamente teníamos una entrevista en televisión y la llamada no podía prolongarse más tiempo. Me despedí de ella con pesar, ya todo estaba arreglado y eso sin duda me hace más feliz.

…Matilda…

¿Cuánto más se puede amar?

Fue la frase escrita en aquél viejo cuaderno, aquél en el que estaban mis más profundos sentimientos y anhelos. Desde que estoy aquí, sus hojas han sido llenadas con un montón de cosas. No acostumbro a leer lo que escribo en él, solo deposito eso, ya sea en un dibujo, una frase o un recuerdo material.

Empiezo a extrañar mi hogar, mi familia y mis amigas, y ahora que Tom no está conmigo, lo extraño también, recuerdo la primera vez que los vi, llore al día siguiente sin control recordando cada detalle de sus amables rostros, y nuestras extraviadas risas entre la multitud. La primera vez que vi a las chicas. Ya había pasado mucho desde esa ocasión.

A veces siento que ya no podré más, abrazo mis rodillas y me siento en un rincón donde no pegue el sol, agacho mi cabeza y me voy del mundo. Las lágrimas comienzan a inundar mis ojos y mis sollozos ya amenazaban con asfixiarme. Tengo muchas ganas de abrazarlo, a Geo a Gus y sin duda a Bill también.

Gisela no está en casa… Simone y Gordon siguen fuera del país… ¿El mundo se ha puesto en mi contra?

-¿Podrías venir un momento?- necesitaba con urgencia abrazar a alguien que me entendiera, estaba a punto de explotar, me daba miedo hacerlo sola… jamás he estado sola en momentos así… pero, esa persona me dijo rápidamente que sí y colgó el teléfono, para encontrarse en menos de un minuto aguantando que mis lágrimas mojaran su bello suéter.

-Vamos Mati, ya no llores- decía Javy acariciándome el cabello con suavidad. Me sentía realmente estúpida. Estoy abrazada a una chica que no tengo ni dos semanas de conocer, estoy llorando desconsolada entre sus brazos, y ella no ha venido ha mofarse de mi ridículo sentir. Solo vino porque se lo pedí

Creo que la razón más grande por la que ella está aquí, es porque… es mi amiga.

1 comentario:

zeeeL dijo...

uuuhh!!!

me da tanto gusto que no fuera Tom!

y aaahhhh

tengo un presentimiento D: ojalá este equivocada!

Bill Bill Bill

luubbbbb yuuuu <3