Todos alguna vez estaremos Oliendo Pelusas.

¡Bienvenido seas alma perdida!

Anteriormente, hablando del año 2009, este espacio estaba dedicado a la publicación de sandeces, aka fan fiction de la banda alemana de poprockpunknoseque Tokio Hotel.

Sin embargo, después del tiempo que ha sucedido, la temática ha cambiado y, aunque en los archivos están aún esas sandeces, probablemente los escritos que aparecerán próximamente sean más de otros temas, que de la misma banda.

Éste sigue siendo su espacio, éstas siguen siendo sus letras, y esta siempre será la agonía de las palabras.


sábado, 16 de enero de 2010

Capitulo LIII – Bienvenido Señor Kaulitz

Gisela me ha informado emocionada que el 12 de Agosto los chicos estarán de vuelta. Siento que falta una eternidad, a pesar de que hoy ya es 1º del octavo mes del año, lo que quería decir muchas cosas. El cumpleaños de mi madre, el cumpleaños de mi novio, cuñado y ex jefe se aproximan, más tarde el de mi hermano, y que otra semana más había acabado en mi bello trabajo.

Esta semana ha sido muy ajetreada, me he concentrado demasiado en las labores, hay casos especiales que me gustaría llevar con más atención, por otro lado, preparar una sorpresa del otro lado del mundo no es nada sencillo. Me he llamado constantemente con mi hermano, que no ha dejado de burlarse de mí por el mensaje de la contestadora que grabo Tom.

Que la video llamada, que los mariachis, que el salón, que los amigos, que los tíos, hermanos, el molcajete, la piñata y el perico. Todo estuvo listo para el 6º día del mes. Cinco horas a media mañana en México, significaban cinco horas en mi madrugada, y mis babas en el teclado de la lap top al otro día en la oficina.

-Se ha quedado dormida, permíteme, no, yo la despertaré, si, si no hay problema, yo le digo, que si, ya he dicho que si- una voz interrumpía entre pausadamente mi sueño, Pierre caminaba con cuidado hasta donde yo me encontraba, estaba muy débil y el con facilidad me levanto y me acomodo en un sofá cercano, acomodo mis piernas con delicadeza y poso sobre mí una cobija. ¿Qué clase de jefe no interrumpe tu sueño, te acomoda en el sofá y no te dice nada? xD

-A veces me gustaría que Tom no estuviera a tu lado- dijo tocando mi rostro, eso sin duda alguna me despertó completamente, pero mis ojos no se abrieron. Mala idea.- ¿Por qué no puedes enamorarte de mí? – abrí mis ojos para encontrarme con su rostro literalmente sobre el mío, me hice un poco hacía atrás, incorporándome lo más rápido posible.

El no se avergonzó, al contrario, me sonrío pícaramente y se levanto. Pensé que se iría, pero en lugar de, solamente puso el cerrojo en la puerta. Me asusté, demasiado…

-Lo lamento tanto- dijo él dándome la espalda, su mano estaba aun puesta sobre la puerta- Yo solo, a veces quisiera estar un momento en sus zapatos para poder…yo no sé en qué momento fue que me deje caer a tus pies

Oh no, eso definitivamente es lo último que quería oír. No solamente porque no podía corresponder a sus sentimientos, si no porque influiría en nuestra relación laboral, aunque no lo quisiéramos, estando tanto tiempo juntos y con todo el tipo de rumores que hay entre las educadoras, sería algo incomodo. Pero renunciar no estaba entre mis planes.

-Lo mejor es que me vaya- dije sin saber que otra cosa decir, volteo a mirarme confundido

-¿En verdad no puedes darme ni una sola oportunidad?- parecía abatido, odiaba ese tipo de situaciones

-No puedo, lo lamento- tome mi bolso y mi saco. Salí lo más rápido posible de mi oficina. Él no me impidió el paso como pensé que lo haría. Recogí a Allison y nos fuimos a casa.

¿A quién podía contarle? Gisela sin duda se pondría muy mal, estaría entre la espada y la pared. Por un lado Tom que ya es como su hermano y por el otro lado Pierre, quien en verdad es su hermano.

Los J’s eran mi amada salvación. Llegaron puntuales a la reunión de las 6. El pastel ya estaba rebanado, cuidadosamente cortado, el espumoso chocolate, café y té servidos en las bellas tacitas que Javy me había obsequiado días atrás.

Jay escupió el café cuando le dije lo que había sucedido. Yo estaba conmocionada, no sabía que haría.

-¿Pero cómo es que se atrevió?- dijo Javy confundida - ¿Tom y él no son amigos?

-No como tal, ellos en realidad se conocen poco. Se ven en las fiestas de la familia Schäffer y muy pocas veces se han visto para otra cosa que no sea Gisela o Allison. Yo no sabía que tenía un jardín de niños, y según Gisela él no lleva mucho tiempo con ese proyecto aquí en Hamburgo. El sigue frecuentando mucho Francia. Haya ya existen varias instituciones como esta, el plan es hacer lo mismo aquí en Alemania- Y me quede callada ¿Ahora que seguía?

-¿Mañana irás a trabajar?- pregunto Jay adivinando mi pensamiento

-Sí- le di un sorbo al chocolate- confío en que esto no afectara el desempeño de ninguno de los dos.

Javy astutamente cambio el tema y decidimos seguirle el juego por nuestra salud mental. Fue un infierno estresante el otro día. Llegue normalmente, pero Pierre aún no aparecía, pensé en que su demora tendría alguna lógica explicación y que se presentaría más tarde. No lo hizo y ya llego el otro fin de semana. Hemos decidido hacer una fiesta de bienvenida para los chicos, para esto primero presente a Javy y Jay con Gisela y sus hijos.

Para mi grata sorpresa, se hizo un “click” mágico entre ellos en cuanto entraron en contacto, Javy traía en brazos al pequeño Luca mientras Jay en los hombros a la bella Allison, quién se mostro coqueta desde un principio. Fue divertido, ese fin de semana la pasamos siempre juntos. Ya sólo quedaban dos días para que fuera el esperado 12.

El lunes, 10 de agosto, llego sin preámbulos, hizo grande mi miedo de volver a verlo… pero el miedo se convirtió en asombro, preocupación, decepción y vergüenza.

-Esas son las razones por las cuales debo regresar a Francia, se que dejare a los niños en las mejores manos, nuestras atentas educadoras, y a la institución como tal con Matilda, quien es una excelente psicóloga y al igual que yo, se preocupa por el bienestar de sus hijos.

Fue el flamante discurso de Pierre, en medio de la placita. Me ha dejado a cargo de su amada institución, con un montón de fieras que ahora debía dominar. Con varias decenas de padres llenos de preguntas. Con niños asustados por la repentina despedida.

-Y ahora todo quedara a cargo de Matilda, les pido que la traten con el respeto que ella merece y que se apoyen las unas a las otras, como siempre ha sido. Cualquier cosa el número de mi oficina en Francia estará disponible. Siempre que lo necesiten pueden acudir a él y con gusto los ayudare a resolver sus dudas con respecto al trabajo.

Si la despedida ante los padres y los pequeños estudiantes había sido un poco caótica, no se comparaba con la despedida de él hacía los trabajadores del lugar. Algunas de las educadoras lloraban sin control, otras simplemente preguntaban “¿Por qué?”. Muchas de ellas me ofrecieron todo su apoyo, cosa que sin duda me dio un alivio inmediato. Al final sólo quedamos él y yo en su oficina.

-Espero que todo marche bien ahora que me iré, sé que no se te hará difícil. Eres una mujer muy inteligente y gentil, sabrás manejar todas las situaciones que se te presenten, y si cualquier cosa llegase a suceder, mi teléfono esta en ese cuadernillo- señalo una agenda que estaba sobre su escritorio, ahora vacío – Espero que tu nueva oficina sea de tu agrado – se quedo mirándome, yo estaba de pie junto a la silla, escuchaba atenta sus instrucciones, no baje la mirada, no me sentía culpable, también me miro fijamente – Que seas muy feliz Matilda, de todo corazón espero que él té de toda la felicidad que mereces…

-Gracias Pierre- dije suspirando- Espero que tu también seas muy feliz y que la decisión que hayas tomado sea la correcta

-Lo es- dijo inmediatamente – no soportaría estar trabajando junto a la mujer que amo, sabiendo que es incapaz de corresponderme, nunca me ha quedado el papel de masoquista. Lo entiendes ¿verdad?- me miro altivo, y hasta cierto punto me sentí un poco ofendida por su lasciva manera de mirarme

-Mucha suerte Pierre- dije por último, me di la vuelta y salí lo más rápido que pude. Fue inteligente y no intento detenerme. Lo que menos quería era un escándalo. El prefirió hacer las cosas a su modo. Entro a mi oficina después de mi sin azotar la puerta, voltee a mirarlo de inmediato y su boca se acerco peligrosamente a la mía. Mis reflejos fueron rápidos y pude detener su movimiento con una buena cachetada. Fue tan fuerte el golpe que mi mano me ardió, pero fue su nariz la que sangro. Nos miramos, como un par de boxeadores agotados después del tercer round. El salió de mi oficina atarantado, y yo al fin pude sentarme un momento.

Me quede ahí pensando. Pierre había hecho una estupidez, esperaba más criterio de su parte y me había decepcionado. Pero en definitiva no seria algo que me afectara, ahora estaba a cargo del lugar, aunque no estaba completamente segura de que fuera algo bueno.

Llegue a casa y pase con Gisela, era su turno de escuchar la historia. Pierre ya se había encargado de hacerlo, por supuesto, estuvo ahí un buen rato y se había marchado al aeropuerto.

-Él ya me lo ha contado todo- decía Gisela dándome la espalda, aparentaba estar secando unos vasos - ¿Cómo pudiste?

-¿Cómo pude qué?- le dije en un tono un poco hostil obligándola a que volteara a verme- La verdad no se qué te habrá dicho y es algo que ya no me interesa. Ahora vas a escuchar lo que paso, creo que tengo derecho a que me escuches.

Y ella asintió caminando hacia la sala, di un gran suspiro y fui tras ella. Se sentó y me veía atenta, comencé a contarlo todo… ella cambiaba su expresión constantemente, y fue cuando le conté lo que acababa de pasar que su llanto inundo sus mejillas.

Yo no entendía, me acerque a ella y se enrosco en mi pecho. Lloro por un buen rato, hasta que se quedo mirándome y después se rio… no me quedo más que sonreírle, aunque la verdad yo seguía sin comprender.

-Es que… - empezó con su voz cortada, hipaba un poco- fui muy tonta, el vino a decirme que tú te le habías resbalado… y yo sé cómo es él… y aún así dude de ti, discúlpame

-Vamos Gis, no hay nada por que pedir disculpas, él es tu hermano…supongo que yo hubiera hecho lo mismo con el mío…

-Yo sabía que tú le gustas, cuando caíste en cama… él simplemente llego y te beso… y yo no hice nada para detenerlo…

-¿Me qué?- dije sorprendida…- bueno, ya no importa…- dije suspirando, esperando que todo se olvidara.

-Él siempre ha sido un poco idiota, y bueno, las mujeres jamás se habían hecho las desentendidas con él, y como tu si… bueno… el me dijo que te ama…

-Ya olvidemos eso Gis, nos causara problemas… si tu lo olvidas, lo olvidare yo también.

Ella me sonrío, limpio sus lágrimas como una niña pequeña y me abrazo efusiva. Ahora teníamos que pensar que le diríamos a los chicos. Sin duda esperaban llegar y encontrarse conmigo trabajando, con Pierre como mi jefe… ¿Es correcto decir que el cuñado de Gustav se enamoro de mi? No lo creo.

Olvidamos eso y pasamos nuestro ultimo día (Sin ellos) en preparativos diversos, una que otra pancarta, nada espectacular para no llamar la atención. Como yo estaba a cargo del kínder, por la mañana serian Gisela y los J’s los que se encargarían de los detalles. Andreas le avisaría a Simone, Gordon y a la producción, no solo de la reunión, sino que habría dos personas que ellos no conocen. La tarde del 11 de agosto nos la pasamos reunidos en casa de Gisela, Javy y Andy se llevaron de maravilla, mientras Jaden es atraído por los pequeños Schäffer a donde quiera que va.

Llegarían a media tarde, Andreas insistió en ir por ellos al aeropuerto. Hice mis labores lo más rápido posible y salí como un rayo del trabajo. No faltaba comprar nada, sin embargo decidí pasar al súper antes de llegar a casa. Compre un par de cajas de gomitas xD. Ciruelas, skittles y muchas galletas. La tarde llego sin preámbulos y nosotras estábamos vueltas unas locas.

Simone llego en punto y comencé a estar nerviosa, ella me saludo con efusividad, al igual que Gordon. Andreas les había comentado lo mal que había estado y pidieron disculpas por su ausencia. Miro extrañamente a los nuevos vecinos, pero Gis se encargo de abordar bien ese tema.

-Ya están aquí, vienen en camino- les dije emocionada después de colgar una fugaz llamada con Androide.

Apenas estábamos Gisela y sus hijos, Simone, Gordon, Javy, Jay y yo. La mesa estaba muy bien ordenada con variedad en los platillos, sería una cena al atardecer. Los postres estaban en otra mesa, junto a las bebidas. Algunas antorchas, y globos que no pude resistir inflar.

Ahí estaban. Escuchábamos su escándalo desde la azotea, los vimos disimuladamente bajar de los autos y adentrarse al edificio. Sus pasos acelerados por las escaleras, sus melodiosas risas y un sinfín de preguntas. David entro primero, nos observo y abrió mucho los ojos. Fue directo a Simone besándole ambas mejillas, después fue hacia mí.

Empezaron los abrazos de todos contra todos, Gustav paso fugazmente por nuestros brazos y mejillas, para después dirigirse a su bella familia que lo esperaba con brillo en la mirada. Geo fue más efusivo y no se controlo al ver a Javy, inmediatamente después de que se las presente le dio una vuelta en el aire, Jay lo miraba como típico hermano celoso. Bill abrazo a su madre y me miro, yo estaba perpleja, en una esquina abandonada, muchas sensaciones recorrían mi cuerpo y simplemente se me había olvidado como actuar. Además, Tom aún no llegaba…

Los adultos; Natalie, Dunja, David, Simone y Gordon, hablaban animados de temas variados, mientras La familia Schäffer se había hundido en risas desde que se volvieron a ver. Geo y Andreas ya hacían una mancuerna con Jaden, y Bill, Javy y yo conversábamos sobre moda y ese tipo de cosas que a Bill le llaman la atención.

-¿Haru?- dijo la voz de Tom al fondo del pasillo, todos nos miramos extrañados de que él aún no había subido. Voltearon a verme y no pude evitar ruborizarme. Al fin subió y nos miro alegremente. Pensé que saludaría primero a Simone, sin embargo, corrió hacia mi levantándome bastante del suelo. Después de la burla de todos, empezó a saludar a los presentes, y comenzó la velada.

Preguntaron por Pierre, pero Gisela supo manejar el asunto – El tuvo que regresar a París, al parecer allá lo necesitan- fueron sus inteligentes palabras. Empezaron las acostumbradas bromas que atinaron a varios de nosotros, nuestras ruborizadas mejillas, ya sea por tanta risa, o por una balconeada, eran las lucecillas que iluminaban la noche.

Nos la estábamos pasando muy bien, sin embargo muchos tenían que retirarse primero. Los adultos se despidieron, era hora de que le dijéramos a Simone sobre lo nuestro y me estaba muriendo de la pena xD

-Si mamá, iré a comer lo más pronto posible, pero no me has dejado decirte- decía Tom impaciente, mientras Simone daba un par de besos en mis mejillas y en las de Bill.

-¿Qué pasa cariño?- le dijo ella poniéndole mucha atención, el tomo mi mano y ella volteo a mirarme, levanto una ceja y mis nervios empezaron a hacerme sudar xD

-Pues, sólo quería informarte que… - y ahí se detuvo, el gato le había comido la lengua

-Tom y yo somos- dije, según yo, muy segura de mi misma, pero me paso lo mismo, me quede trabada a media frase

-¡Por Dios! Parecen nuevos- se quejo Bill a nuestras espaldas- Tom por fin ya dio el primer paso. Debemos estar orgullosos de él- dijo congratulándose. Simone por otro lado nos observo, y nosotros estábamos ahí parados sin decir nada, Gordon estaba a punto de reírse a carcajadas… hasta que ella me abrazo dulcemente, me miro y dio un beso a mis mejillas, mas otro a mi frente

-Me da tanto gusto que seas parte de la familia Matilda, mi hijo es muy afortunado al encontrarse a una mujer tan bella como tú- y acaricio mi cabello, yo suspire aliviada y le respondi el abrazo

-Gracias- le dije sonriente, paso seguido ella se abalanzo sobre Tom que aún estaba en shock. Al final sonrío feliz de las palabras que sus padres nos habían dedicado. David, Dunja y Natalie también nos felicitaron. “Solo necesitaban el titulo” nos burlo David. Los schaffer se fueron en seguida, la media noche había llegado rápido y sus hijos estaban más que dormidos. Javy y Jay se despidieron media hora más tarde, al igual que Geo, prometiendo una próxima “hora del té”.

El aire empezó a helarse y cambiamos de residencia, de la azotea al famoso “ravijo”. Fue Andy el encargado de comentar todo lo sucedido, con sus detalles, algunos que quizá no debió mencionar. Bill entendió el mensaje y se lo llevo lo más pronto posible de ahí. Prometimos vernos mañana para hablar de todo con más detalle. Tom pasaría la noche conmigo…

-Ya extrañaba esta sensación- dijo a mi oído mientras acariciaba mi espalda, nos habíamos perdido en un baile silencioso

-Yo también- le dije recargando mi cabeza en su pecho, el olor de su perfume me invadió de nueva cuenta, sonreí, estaba feliz… realmente volví a ser feliz desde que se apareció frente a nosotros hace un rato.

-¿No irás a trabajar mañana?- dijo de pronto deteniendo la melodía de nuestros pies, mirándome, yo estaba a punto de quedarme dormida

-Me reportare enferma, hoy es un día especial- dije tocando su nariz con mi dedo índice, el me sonrío coqueto y presiono sus labios con los míos. Era el primer beso que nos dábamos después de su larga ausencia. Me sentía torpe, hacía una eternidad que no probaba esa dulce miel, me estaba perdiendo en ella, y en sus suaves caricias.

-Soy un mal ejemplo- dijo riendo, después de ese delicioso juego de labios- apenas llevo ¿6? Horas aquí y ya te he convencido de que no vayas a trabajar…. Pero…

-No hizo falta que me convencieras- le dije riendo- yo ya lo había planeado todo xD ¿Creías que te dejaría sólo después de tanto tiempo sin verte?

-Me encanta cuando me hablas así- dijo haciendo un movimiento sexy con su boca, me tomo de la cintura y me cargo hasta mi habitación. Caímos sobre la cama y empezamos a llenar el vacío que tanto tiempo había marcado en nuestras pieles.

2 comentarios:

zeeeL dijo...

xose xose xose!!! harto xose con Tom!

adaduuhh!!!

ahhh <3

Pierre Pierre!! insensato XD

te amooo <3

CUCHI CUCHI XDDD

♥ Koni Love ♥ dijo...

repito, (como en el anterior comentario) que no tienes idea de cuanto te extaño <3

me asustó la momentanea ausencia del Señor K. en la pa pa party.

los bellos cuchurrumines juntos de nuevo con una noche entera para ellos solitos! Seguro que se atascaron de... películas! (a) xD

y Geo que le puso ojo a la vecina. ay mi bitchy! ay mi bitchy!

:) De D. para M.