Todos alguna vez estaremos Oliendo Pelusas.

¡Bienvenido seas alma perdida!

Anteriormente, hablando del año 2009, este espacio estaba dedicado a la publicación de sandeces, aka fan fiction de la banda alemana de poprockpunknoseque Tokio Hotel.

Sin embargo, después del tiempo que ha sucedido, la temática ha cambiado y, aunque en los archivos están aún esas sandeces, probablemente los escritos que aparecerán próximamente sean más de otros temas, que de la misma banda.

Éste sigue siendo su espacio, éstas siguen siendo sus letras, y esta siempre será la agonía de las palabras.


sábado, 27 de febrero de 2010

Capitulo LXXI – Año nuevo, recuerdos perdidos

-Carlos no pierde el tiempo- llego a la conclusión Zay después de haberles contado que mi pequeño hermano va a casarse en abril

-Muero por felicitarlo- dijo Dian impaciente con una sonrisa en el rostro

-En verdad está muy feliz- dijo Tom

-¿Y tú porqué tan contrariado?- le pregunto Bill sentándose a su lado, yo les sonreí a las chicas indicándoles que escucharan con atención

-Su familia es muy rara- dijo sonriendo mientras volteábamos a mirarnos coquetamente- su papá me jugo un par de malas bromas y después confeso que todo fue porque pensó que yo iba a pedir la mano de Har, fue muy divertido- dijo cuando todos ya estábamos riendo

Dormimos profundamente esa noche recordando el sinfín de juegos que se trae él y mi hermano, me alegra de sobre manera que se hayan caído tan bien. Mi madre y mi Abue me mostraron todo su apoyo para con Tom, mientras que mis tíos y mi padre se empeñarían en mantener la fiesta divertida.

Al otro día llegamos desde muy temprano a los preparativos para el gran festejo del año, no sería en ninguna casa en particular, mi madre se había ocupado de rentar un lugar enorme, con todo el servicio, ya que tendríamos invitados muy especiales esta noche.

A pesar de ese detalle, los encargados del manjar decidimos ser nosotros. Bill y yo nos encargaríamos de todos los postres, ese sería el gran aporte de nuestro grupo, ya que los hermanos (mi madre y todos mis tíos y tías), se encargarían del plato fuerte. Estamos reunidos por primera vez en años, incluso mi padre quién no había pasado un año nuevo junto a nosotros.

Cuando al fin pudimos ver a mi madre, que se encontraba ocupada entre tanta organización, se puso feliz de ver de nueva cuenta a las reinas

-Melissa ha crecido mucho- dijo sonriente- y ahora tienes un novio muy guapo

-me distingo por el buen gusto- dijo Zay cohibida mientras Geo la abrazaba por la cintura

-Georg Listing, es un placer. Mat nos ha hablado mucho de usted

-El placer es mío, y Mat también nos ha hablado mucho de ustedes, créanme- dijo con ironía aventando su cabellera hacia atrás

-Bill Kaulitz- dijo el pequeño gemelo dándole fuertemente la mano- hermano de Tom, cuñado de Mat y novio de Dian- y sonrío

-¡Vaya!- dijo mi madre emocionada- ¡Terminaremos siendo una gran familia feliz!

Mi padre llego a acosar con más preguntas a los demás integrantes, mi hermano fue a salvarlos mientras las bellas chicas, reinas magas, Yatziri y yo, hablábamos de “esto y aquello”, sin ahondar en algún detalle que pudiera causar algún descontento. Nos enfrascamos en la boda

Mi madre salvo a mi novio llevándose a mi padre con mis tíos, mientras que mi hermano me echaba miradas divertidas entre cada palabra que decía con los chicos

-Creo que me está balconeando- dije preocupada- veo en su mirada ese deseo incontrolable por contar mis aventuras con tierra cuando tenía dos años

-Déjame te ayudo con eso Mati- dijo Yatziri y amablemente fue a jalarle las orejas a mi hermano

-Ella sí que será la cuñada perfecta- dije riendo y probando un poco del extraño liquido que se paseaba por mis manos, invención de Héctor, otro más de mis tíos

-Te he notado ausente- dijo Zayra tomando mi barbilla para que la mirara

-Súmenme en ese comentario- dijo Diana como un reproche- ¿No nos dirás?

-Hoy no- concluí, ellas se quedaron calladas y no insistieron más. Había muy pocas cosas que yo les negara, casi nada, pero conocían muy bien un par de palabras negativas, eso me sigue encantando cada día

-¿En donde se encuentra Meliss?- pregunto Zay de un momento a otro, ubicamos a la niña bailando en medio de la pista con otro más de mis tíos

-Ella tampoco pierde el tiempo- dijimos al mismo tiempo carcajeándonos por un par de minutos.

Mi padre y mi madre fueron la segunda pareja, le siguió mi Abue y mi tío Martín, papazón se animo y saco a Zay, mientras que Yat jaló a mi hermano a media pista

-Deberías pedirle a Bill una pieza- dije guiñándole un ojo a Dian

-Se que no le gusta bailar, no voy a forzarlo

-No me forzaras- dijo Bill a nuestro costado y estiraba su mano, Dian me miro feliz y se adentro junto con él entre las múltiples parejas que había, mientras Tom y yo tomábamos asiento para mirarnos un poco

-Te extraño- dijo acariciando la superficie de una de mis manos

-Yo también te extraño- acerque mi silla un poco más a él y me recargue en su hombro, el paso su mano por mi cuello, dábamos la espalda a donde las animadas parejas bailaban

-¿Tú crees que a tú papá le moleste si usamos su auto?- dijo en un tono entre pícaro, seductor, pero muy serio

-No creo que le importe- dije siguiendo un poco el juego- le encantara que su bella e inmaculada hija use de hotel su preciado auto

-¿Fue una mala idea comentarle de la bella bebé?- dijo mordiéndose el labio en gesto a arrepentimiento

-Si eso hubieras dicho- voltee a mirarlo, él ya me sonreía- estaríamos festejando un funeral y no un año nuevo

-¿Tú hermano le dirá? ¿Crees que nos guarde el secreto?- me dijo en voz baja

-¡Ay Tom!- golpee mis piernas con mis manos y todos voltearon a mirarnos, nos pusimos rojos y decidimos que lo mejor, aparte de dejar las bromas, sería pararnos a bailar.

Ya era una gran fiesta y la media noche se estaba acercando, formamos los pequeños platos con cerezas, uvas y pequeñas fresas, ocurrencia de mi cuñada. La señora Carlota, nuestra Abue, se ocupo en hacer el brindis deseándonos lo mejor de la vida, un futuro maravilloso lleno de salud, éxito y mucho amor.

Las campanadas comenzaron y nos metíamos las distintas frutas a la boca, unos ya reían, otros muy concentrados no volteaban a otro lado, mientras otros más, nos divertíamos compartiendo los deseos con nuestra respectiva pareja.

Alzamos las copas y hasta el fondo. Una vez que el año 2016 nos permitió ver sus primeros gustosos momentos, mi hermano y yo ya corríamos a la calle con las maletas, las reinas nos siguieron el juego, y los TH nos observaban divertidos. Aventamos dinero, barrimos, tiramos agua entre otras cosas que terminaron agotándonos y casi matándonos de risa. A nuestra llegada empezamos a abrazarnos y tomarnos fotos, las familiares, en pareja, con los amigos, las hermanas, los hermanos, los nietos, los hombres, las mujeres. Nos acomodamos a cenar. Pastel de carne, lomo ahumado, crema de champiñones, medallones…

-Pero ellos son vegetarianos- dije al oído de mi madre quién en seguida me hizo un gesto de disculpa

-No se preocupe suegra- dijo Tom en voz alta poniendo alerta a toda la enorme familia Reyes que ese día se encontraba reunida- ¡Esto en verdad sabe buenísimo!- y siguió con la nariz hundida en el plato con pastel de carne. Suspiramos aliviados y seguimos comiendo

Se hizo una oleada de risas por la particular forma de saborear los alimentos de mi amado novio, Georg rio más fuerte que todo el mundo mientras Bill negaba divertido con la cabeza.

Después de que nuestras mejillas pasaran por los labios de un sinfín de gente, nos fuimos a casa. Ya tengo las llaves de mi antiguo hogar y podré ir a visitarlo en cuando nos despertemos…

-Lo mejor es venir a despedirnos de tus padres y más tarde pasar a tu casa, después nos iremos al DF o nos quedaremos ahí… o como sea- sugería Tom divertido desde el asiento, estaba a punto de quedarse dormido

-Creo que lo mejor será despedirnos e ir a la casa, si nos quedaremos en ella o no… eso lo veremos- empecé a cabecear en su hombro, hasta quedarme dormida.

Son ya casi las cinco de la mañana, escucho como Georg, Bill y Tom nos bajan de los autos, caminan con suavidad por sobre la alfombra de casa de mi tío y nos acomodan en nuestras respectivas camas…

-¿Tom?- pregunte un poco abochornada, la luz del sol me daba en toda la cara, calculo que serán cerca de las diez de la mañana, hay un hermoso clima ahí afuera- ¿Tom?- insistí volteando mi cabeza a la almohada- ¿Dónde estás?- dije ahogándome con el perfume que en ella había. Sentí unas manos acariciar mis muslos y llegar hasta masajear mis glúteos – Ya Tom, deja ahí- dije entre risas

-No soy Tom- dijo Zayra dándome una nalgada y obligándome a ponerme boca arriba rápidamente- Comadre, ¡Eres una sucia!- dijo con malicia riendo a carcajadas

-No me eches la culpa- le dije ruborizada- ¿Cómo iba a saber que llegarías así?

-¿Él te hace lo mismo?- pregunto pícaramente

-No seas metiche- le dije riendo tímidamente- ¿Dónde está mi hombre?

-Respóndeme Matilda- ahora lo decía celosamente

-Me hace eso y más- dije levantando una ceja y mojándome los labios, ella se hinco en la cama y después se dejo caer sobre mí

-Me haces sentir tan celosa- dijo suspirando acomodada en mi pecho

-Sabes que te amo ¿No es así?- asintió con la cabeza- Y sabes que a él lo amo también, aunque de una manera diferente

-No te reprocho nada baby- suspiraba nostálgicamente y sonreía como toda una mujer enamorada- Yo también amo a Georg de una manera diferente a la que te amo a ti, es sólo que… quisiera ahora decirte algo muy importante que me está sucediendo…

- Dímelo, amor- acaricie su cabello con ternura enredándolo entre mis manos, tal vez recordando uno que otro momento del pasado

-Se los diré- se incorporo sonriéndome, me levante también y extendí mis brazos, ella se acurruco en ellos- cuando todas estemos juntas se los voy a decir- y volvió a sonreír

-Seguro será algo maravilloso- le besé la coronilla y nos levantamos de la cama tomadas de la mano.

Fuimos a la cocina donde los hombres se dedicaban a armar un desayuno diferente y digno de sus mujeres, como se la pasaban diciendo a ton ni son. Diana aún dormía y prefería no ser despertada, o fue lo que Bill nos dijo. Después de una hora de alboroto, en la mesa había muchos hot cakes, jugos de distintos sabores, frutas, pan tostado y café. Diana bajo casi en seguida que todo estuvo listo y nos pusimos a charlar…

Después nos fuimos a duchar a nuestra respectiva habitación, las maletas ya estaban casi listas, sería cuestión de despedirnos de mi madre e ir a mi antigua casa por las fotografías que me traerían su recuerdo al presente.

¿Cuándo volveremos a verte? Fue la pregunta inminente de mi madre antes de partir, cosa que me puso más que emotiva, y al ver mi casa de la niñez alejarse, comencé a llorar. Tras unas palabras de alivio de parte de todos, pude calmarme y bajar de la camioneta, Melissa se había quedado dormida, se la encargamos un momento a Rick, ella descansaba plácidamente en el asiento trasero y preferíamos no despertarla… ahora estaba a la puerta de mi antigua casa y tenía miedo de abrir sus puertas, sin embargo, al tomarme Tom de la mano me arme de valor.

-Déjame abrir- dijo Zay emocionada agarrando las llaves que le extendí, ella se acerco a la cerradura y sin más dio la vuelta, la puerta se abrió de par en par y Zay entro, detrás de ella iban Geo, Diana y Bill, él volteo a mirarnos y nos llamo con su mano, Tom camino y yo tras él, dimos un par de pasos y Bill cerró la puerta…

-¡Sorpresa!- destapó mis ojos dejándome ver nuestra nueva casa, especialmente decorado con colores vivos, hermosas cortinas, finos muebles y olores impecables

-¡Dios!- dije sorprendida recorriendo cada rincón de nuestro nuevo hogar- Cat, te quedo hermoso, no puedo creer el buen gusto que tienes ¿Todo lo hiciste tú?

-Obvio Haruka, aquí será donde viviremos quien sabe cuánto tiempo, claro, espero que sea toda la vida- rio un poco caminando hacia la espaciosa cocina

-¿Haruka?- le pregunte confundida- ¿De dónde salió eso?

-¿No te agrada?- pregunto sorprendida- Creí que esperabas encontrar un sobrenombre adecuado a tu personalidad

-Me encanta como suena pero no puedo evitar pensar en Sailor Moon- le dije riendo con obviedad

-Pues eso va en una parte, tú te pareces mucho a ella, eres una machona- y se rio a carcajadas

-¡Por supuesto que no!- subí al segundo piso entre risas para admirar nuestras habitaciones, más la de visitas y el hermoso estudio- ¿Sabes tocar algún instrumento?- le pregunte entrando, ya que había un Chelo, un Violín y un par de guitarras

-En realidad no- respondió con naturalidad alzando los hombros- Pero se vería muy feo estando vacío

-Me encanta, todo me gusta, además el detalle de poner fotos nuestras en cada habitación me parece lo mejor de lo mejor- festeje dando un brinquito. En 6 meses cumpliré 22 años. Estoy a punto de salir de la universidad y nos embargaremos en un millón de proyectos juntas, por lo cual nos es mucho más sencillo vivir bajo el mismo techo, al parecer ella lo tenía muy bien planeado, ya que todo está perfectamente ordenado

-brisa distante de primavera- dijo recargada en el marco de la puerta-

-¿Cómo?- pregunte confundida

-Eso significa Haruka, tú eres aquella brisa que viene de vez en vez a embriagarnos con su frescura, esperada, misteriosa y sorprendente, eres distante y eres la bella primavera ¿Qué más?- la mire con ternura, le sonreí y fui a caer en sus brazos, ella me levanto con facilidad unos centímetros del suelo y me dio media vuelta, caminando al bello bar de la sala de estar, para brindar por nuestra nueva comunión.

1 comentario:

₪ ζΛΨβΞΤ dijo...

pinchi Zay como el encanta hacer las cosas de emocion caray