Todos alguna vez estaremos Oliendo Pelusas.

¡Bienvenido seas alma perdida!

Anteriormente, hablando del año 2009, este espacio estaba dedicado a la publicación de sandeces, aka fan fiction de la banda alemana de poprockpunknoseque Tokio Hotel.

Sin embargo, después del tiempo que ha sucedido, la temática ha cambiado y, aunque en los archivos están aún esas sandeces, probablemente los escritos que aparecerán próximamente sean más de otros temas, que de la misma banda.

Éste sigue siendo su espacio, éstas siguen siendo sus letras, y esta siempre será la agonía de las palabras.


sábado, 3 de julio de 2010

Capítulo CXXI – Café y té, para mí y para él.


-¿Y si mejor no salimos?- me dice frotándose las mejillas- me duele la cabeza
-Bueno, si así te sientes mejor- le digo tratando de que ella comprenda que debemos salir aunque sea un ratito
-¡Oh Tom!- comienza a farfullar- ¡Me duele la cabeza y quiero un elote!
-¿Un qué?- le digo sonriente
-Un elote- me dice mirándome- quiero un elote
-Puedo mandar a traerte uno si gustas- me levanto apurado del sofá, por el teléfono que está ahí cerca
-¿A México?- dice ella jalándome la camisa- Mejor ya vámonos antes de que me arrepienta- y sonríe con complicidad
Ayer fue esa famosa gala en la que los reporteros se encargaron de hacernos ver la hermosa pareja que somos, y nosotros encargados de sonreír como estúpidos sin poder decir otra cosa, los G’s y mi hermano fueron los que hablaron ayer, en realidad Mat y yo simplemente nos la pasamos juntos, sin muchas palabras pero con mucho alcohol de por medio, a ella le duele la cabeza y debo decirlo, a mí me duele todo.
-¿A dónde van tan guapos?- pregunta Georg en la sala, haciéndose el que no nos ve
-Vamos por un café- le dice Haruka guiñándole un ojo, él le manda un beso coqueto- ¿Gustas ir pequeño gnomo?
-No Har, gracias- le responde el, afortunadamente para mí, todos saben que nadie debe interponerse en nuestro camino el día de hoy- Pásenla bien
-Gracias pequeño gnomo- le digo imitando a Haru y lanzándole un beso también
-Tus besos no me gustan, gay- me dice poniendo cara de asco, y estaba a punto de regresarme y darle su merecido, pero Mat me tomo de la mano para salir rápido.
-Seguridad ya está avisada de que van a salir, los están esperando abajo- dice Bill haciéndose el desentendido también, pero él es mucho menos discreto que Georg, puesto que me manda sus mensajes subliminales mentales que me hacen reír
-Ya les dije que secretearse enfrente de la gente es de muy mala educación- dice Mat muerta de la risa
-Lo siento Haru- le dice Bill extendiéndole los brazos, ella corre a él y se retuerce entre ellos- Solo le comentaba a ese galán de ahí que lleva a una chica muy guapa de paseo ¿Verdad Tom?
-Verdad Bill- le digo haciéndole la mueca clásica del lárgate que se me ceba al asunto –Vámonos Haru- le digo caminando un poco adelantado a ella
-¿No quieres venir con nosotros Bill?- le dice ella cortésmente a lo que me doy una vuelta exagerada tirando no sé qué cosa que estaba por ahí
-No Haru, anda ya váyanse antes de que Tom mate a alguien- le dice mi hermano pidiéndome que ya me vaya y haciéndome unos ojos de aquellos, con los cuales termine cohibido y sonriendo como idiota
-¿A dónde vamos a ir?- me pregunta cuando le abro la puerta del auto
-A la torre de Tokio- le digo antes de cerrar su puerta, paso del lado del conductor y ella me espera con una cara de sorpresa que no había visto en ella jamás
-¿De verdad?- pregunta emocionada, agachando la cara y metiendo sus manos entre sus piernas
-Sí- le respondo encendiendo el coche. Ella voltea a verme emocionada y después gira su rostro a la ventana, el camino fue demasiado corto, el silencio no fue hostil, sino más bien emocionante, algo me hacía sonreír como un tonto, llegamos a este lugar que he reservado únicamente para dejar nuestro mágico corcel, lo demás lo recorreremos a pie, esperando no morir en el intento de conocer los alrededores- Permíteme abrirte la puerta- le digo apresurado cuando apago el motor, ella me ve confundida y yo bajo corriendo dejando mi puerta abierta y corro hasta su lugar donde ella aún mira sorprendida mis actos de esquizofrénico
Tom, es tan dulce de tu parte querer ser todo un caballero en nuestro último día, intentare ser una dama… bueno, mejor intentare ser cortes con tus gestos y además… tratare de no llorar por lo que haces por mi.
-Bienvenida al bosque encantado- le digo en cuanto ya he cerrado ambas puertas
-Es hermoso- me dice viendo todo alrededor. Antes de llegar a la famosa torre, podemos ver varios paisajes y tiendas y justo ahí esta la cafetería
-Café para mi y té para ella por favor- le digo al mesero que nos atiende
-¿Alguna especialidad señorita?- se dirige el a ella
-Manzanas y azahares, por favor- le dice delicadamente y lanzándole una sonrisa cordial, mientras el joven se retira apresurado
-El clima es tan bueno el día de hoy- le digo recargándome en el asiento
-No creo que hablar del clima sea un buen tema de conversación- me dice ella tocándose la frente con dos de sus dedos- Hay cosas de las que debemos hablar
-Te escucho- me incline hacia adelante en ese mismo sofá, ella en lugar de estar haciendo incómodos movimientos, se recorrío un lugar, así estaríamos juntos, sin nada que nos estorbara
-¿Qué le vamos a decir a Jost?- me pregunta
-Creo que esos son asuntos personales – le contesto en un tono irritado, honestamente pensé que me hablaría de otro tipo de cosas
-Lo sé- dice ella- pero aun así en cuanto la prensa no nos vea juntos comenzara a preguntar y atacarán al pobre de Dave
-Entiendo- le digo captando su punto- pero tendremos mucho tiempo. Por ahora no debemos preocuparnos, ahora estaremos juntos y después cada quién regresara a su casa, estarás presente en los eventos así que no tienen mucho que decir los medios
-Buena solución- dice ella sin estar muy convencida por mi respuesta pero, ¿Qué quería que le dijera?
-Andreas me llamo- le digo de pronto- se me había olvidado mencionarte ese insignificante detalle
-Supongo que te dijo algo parecido a lo que me dijo Javy a mi- me dice ella sonriendo y negando con la cabeza
-¿Tu le mencionaste algo de lo que ha pasado?- la cuestiono, incluso pensando si debo hacerlo o no
-No- me responde ella naturalmente- Solo tu y yo lo sabemos a ciencia cierta y supongo que Bill
-¿Bill porque?- frunzo en ceño
-Por que se leen las mentes par de brujos ¿Cómo que por qué?- dice ella dándome un zape con todo el cuidado del mundo- supongo que así es como debe ser…aunque todo el mundo lo sabe, ya ves que Diana me llamo y Zaybet, lo cual me lleva hasta mi hermano. Lo saben en México y lo saben
-En Alemania- completo su frase- Lo que no podemos estar seguros es
-De qué tanto saben- dice ahora ella- Sea lo que sea, estoy segura de que ellos lo han de comprender
-¿Qué vas a decirle a tu familia?- le pregunto curioso
-Que las relaciones terminan, supongo que muy inconscientemente ellos sabían que podíamos llegar a terminar y como jamás le planteamos a nadie nada sobre una boda, no hacen mucho escándalo- me dice indicándome que el mesero viene hacía nosotros. Una vez terminado el show con flores y no se que tantas payasadas, nos dejan solos nuevamente
-¿Aún así serás madrina de Diana y Bill en su boda?- le digo después de darle un sorbo al café
-Claro Tom y la de Zay también, en el bautizo de sus hijos y los 15 años y no sé que más cosas se les ocurra hacer- dice tranquilamente como pensando en el tiempo que falta para que eso pase
-¿Somos amigos?- pregunto en un susurro, uno que casi me arrepiento de haber dejado salir de mi boca
-Lo somos- me toma de la mano- Una cosa que me agrada de todo esto, es que por lo menos hemos sido sinceros el uno con el otro- ¿En serio? Pienso irónicamente
-Haruka, yo lamento mucho todo esto- le digo estrechando su mano a la mía, acercándome un poco más a ella
-Yo también mi a…Tom…-dice… iba a decir… sí… pero no lo ha hecho- No servía de nada estar juntos sin amor de por medio
Que ganas de decirte que te amo igual que siempre…más que nunca…
-Aún nos queda nuestra amistad- le digo sonriendo y con ganas de aventarme de algún lado ¿Qué demonios piensas Thomas Kaulitz? ¡Dile que la amas! Dile que no sabes que harás sin ella…- eso es ganancia
-Claro que lo es- me dice con una sonrisa en el rostro. Terminamos las curiosas bebidas y después de despedirnos del lugar, comenzamos a caminar, entre platicas de distintas cosas, sin llegar a nosotros o a un futuro sin mi o sin ella, nos moríamos de la risa por cada lugar que nos deteníamos.
La verdad es que me muero por decirle que no se vaya de mi lado, pero ella será muy feliz regresando a su país ¿Qué puedo hacer yo contra eso?
-Me estaba muriendo de hambre ¡Literal!- me dice ella dejando a un lado los palillos – Y es mi imaginación o mi hambre pero, este ramen estaba buenísimo
-Es genuino- le digo presumiendo mi plato vacio- hemos terminado aún y solo nos falta subir a la torre- le indico, es el ultimo escalón por así decirlo
-Muero por estar arriba- me dice emocionada – Lo sueño desde que soy una infanta otaku amante de sailor moon- y comienza a reír
-Vaya, yo no sé nada de caricaturas japonesas- le digo resoplando, desde que llegamos aquí ella habla de personajes y de nombres tan extraños que ya no se si se refieren a gente real o gente animada
-¿Qué harás Tom?- me pregunta curiosa- Bueno, sé que suena extraño pero yo por ejemplo, cuando regrese a México… será un tanto extraño
-Pues- comienzo un poco atolondrado- No sé, tu cambio es más que el mío puesto que yo seguiré en mi país con mi hermano, con mis padres y mis amigos, la única ausencia será la tuya- ¿Qué rayos? Eso suena como si diera igual
-Lo más raro de todo es que yo jamás he vivido en esa casa sola, y ahora que Zaybet y Diana se casen, pues no lo sé… Yo quisiera estar cerca del club de fans pero son menores que yo, sus padres me demandaran por pedófila, mi hermano ahora esta casado…creo que ahora ya todos tienen un que hacer menos yo
Quédate conmigo entonces- ¿Será aburrido estar sola?- Thomas Kaulitz, eres el tipo más idiota que conozco…
-Inusual, pero a todo se acostumbra uno ¿Subimos?- se levanta de la mesa con delicadeza, es ahí cuando puedo ver caer la gota cristalina que de su mejilla resbala…
-Vamos- creo que hemos llegado a esta parte incomoda, en la que ahora si nos estamos diciendo adiós oficialmente. Lo hemos manejado con filosofía, nada de lagrimas, ni ruegos, ni reclamos idiotas. Nos seguimos el paso casi a la par, estamos dentro del elevador donde seguimos conversando del decorado del lugar, no hay mucha gente que nos rodee y la que se acerca nos habla tímidamente y es solo por ello que Haruka y yo nos tomamos de la mano.
-Al fin hemos llegado- me dice en cuanto las puertas del elevador se abren de par en par para ver un piso solitario- Vamos allá- me indica con su dedo, me encuentro tan perdido que no me doy cuenta del momento en el que ella me toma de la mano para que camine más rápido, acelero el paso y cierro mi mano sintiendo, sin lugar a dudas, sus dedos hacerse unos con los míos. Llegamos al mirador, la vista es realmente impresionante, el hotel nos queda justo a la izquierda, a unos cuantos kilómetros y comenzamos a hacer bromas sobre las personas que, imaginariamente, alcanzamos a ver dentro de las habitaciones…
-Mat- le digo en un momento de esos en los que no sabes ni que vas a decir ni que fue lo que te dijo abre la boca, ella voltea a mirarme y el aire hace que su cabello se alborote- Yo creo que no estarás sola tanto tiempo, seguro alguien llegara a llenar ese espacio
¿Cómo le explico que no quiero a nadie que no sea él? Quiero que sepa que le he mentido, y toda esa mentira me esta trazando el camino a mi soledad, el plan es comprar muchos gatos y comenzar a espantar niños. Yo no creo en un amor con otra persona que no seas tu Tom. Me quedaré sola para lo que me resta de vida, confiada en que si no estás a mi lado… no será mucho el tiempo que esté en éste mundo…
-Seguro a ti también te llegará- me responde volteado la cara y sonriéndome- espero que sea flexible- bromea ella
-Si no tendrá que hacerse- le regreso la broma…que idiotas somos- yo espero que… sea tal y como te lo mereces, pero como tu lo mereces todo… por lo menos que se acerque al prototipo de hombre que debe estar a tu lado
Déjame pensar… ¿Hablas de Tom Kaulitz?
-Gracias- me dice ella- Yo espero que
-Lo sentimos pero si no bajan se quedarán aquí, es el ultimo viaje del ascensor- nos dice la chica con un arrepentimiento notorio en la voz. Sé que hizo todo lo que pudo, sé que cerraban hace media hora pero bueno… lo cierto es que tal vez necesitaba un poco más de dinero para dejarme con ella media hora más.
-Creo que estamos un poco apretados- me dice Haruka riendo, el ultimo viaje del ascensor estaba repleto de gente, por lo que ella y yo nos vimos obligados a ir abrazados ¡bendita gente!
-¿Quieres conducir?- le digo llegando al corcel, ya es de noche
-Sí- me dice ella encantada tomando las llaves, me acerco a su puerta y la abro, la cierro después de que ella se ajusta al asiento del conductor y enseguida yo estoy poniéndome el cinturón…
Haruka enciende la radio y un cd comienza a sonar- Que extraño- le digo preguntándome quién habrá metido eso ahí- Ese disco tiene añísimos con nosotros
-¡Es bueno!- me dice subiendo un poco el volumen- No cualquiera tiene la suerte de escuchar un disco de los mayores éxitos de Tokio Hotel en compañía del guitarrista de dicha banda
-Supongo que te han de envidiar- le digo cambiando la canción
-Obviamente, cielo- me dice con la cabeza fija al frente. Estoy seguro que ese cielo, fue más programado que otra cosa- deja esa- me pide tomando mi mano y alejándola del botón de adelantar-
-Es de mis canciones favoritas- le presumo sonriente, relajándome en el asiento. Por alguna extraña razón, ella se va por un camino que no conozco y que obviamente hará el recorrido mucho más largo
-También de las mías- me responde justo en el coro… when you can’t breathe, I will be there, zoom into me…
-¿Qué tal la pasaron?- pregunta Bill una vez que entramos a la habitación, en ella parece que todos esperaban impacientes el resultado de hoy, se levantan levemente y después se hacen los discretos y voltean hacía lados contrarios
-Excelente- les dice Haru- y estoy muerta
-Yo también- confieso ante todos- creo que debo descansar para mañana
-Yo igual- dice Haru- buenas noches
-Buenas noches bombones- Nos dicen al unísono levantando las manos y observando cada uno de nuestros pasos. Llegamos a la puerta de su habitación, ella la abre con delicadeza y entra a ella…vamos Tom… cierra la puerta detrás de mi, hazme el amor, no me dejes ir…
-Sí vas al concierto ¿No?- le pregunto haciendo obvio que no puedo entrar
-No me lo perdería por nada- me responde ella dejando su suéter y caminando de nuevo a la puerta- Gracias por lo de hoy y por todo Tom, en verdad no sabes lo feliz que me has hecho
-Yo soy el agradecido- ¡Voilá! No te vayas…- Gracias Matilda…
-Buenas noches… Tommy- acaricia mi mejilla y se acerca a mi rostro, besa mi frente y en seguida se aleja
-Buenas noches Mati- le digo haciendo lo mismo, al momento ella cierra la puerta y me quedo ahí. Arrepintiéndome de no entrar… arrepintiéndome de que yo para ella ya no voy a estar.

2 comentarios:

Harlu dijo...

O_O

Me quedé con unas ganas de llorar T R E M E N D A S. Puff...! No me gustó que no se reconciliaran, me caló muy profundo. ¡Y obvio que no puede ser otro que no sea Tom, cuerno! XD ¡Si no, cómo van a existir Fausto y sus hermanitos? No, no, no y no. Nein como dijeran Tom y los tokiohoteles XD 'pa que me entiendan. ¡Mati y Tom tienen que estar juntos, he dicho! XD ¡Y si no, armo berrinche eh! XP

Excelente capítulo, cielo. Muy nostálgico.

₪ ζΛΨβΞΤ dijo...

Ora de que me perdi y porque la cosa aca anda bien reto musical xD

Que no se supone que esa Zay ya se caso?

Tantos mendigos Euros y no mas no puede pagar pa que se quedaran otro ratito y la Mat aflojara

chaleeee