Todos alguna vez estaremos Oliendo Pelusas.

¡Bienvenido seas alma perdida!

Anteriormente, hablando del año 2009, este espacio estaba dedicado a la publicación de sandeces, aka fan fiction de la banda alemana de poprockpunknoseque Tokio Hotel.

Sin embargo, después del tiempo que ha sucedido, la temática ha cambiado y, aunque en los archivos están aún esas sandeces, probablemente los escritos que aparecerán próximamente sean más de otros temas, que de la misma banda.

Éste sigue siendo su espacio, éstas siguen siendo sus letras, y esta siempre será la agonía de las palabras.


jueves, 20 de mayo de 2010

Capítulo CIII- Dime si tienes un segundo nombre


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-Ya pude- le dijo Harley a Tom con unas cajas en la mano, el se quedo mirándola confundido, y después a mí -Qué bien que ya llegaste, necesito que te pruebes unas cosas- me dijo ella sonriente. Tom la miraba extrañado, creo que él se había perdido también- ¿Te pasa algo?- me pregunto. Thomas y yo nos estábamos mirando, yo trataba de descubrir su secreto ¿Por qué demonios esta tan nervioso? Además de que si cree que no he notado su erección, en definitiva está muy equivocado…claro que esa pude haberla causado yo antes de irme…

-Nada- le dije regresando a su mirada- ¿Qué traes ahí?- le señale las cajas. Las cuales al parecer eran muy pesadas, o estaban muy difíciles de bajar… o esa es la excusa que me habían tratado de inventar. La razón por la que mi novio estaba a punto de entrar al lugar donde está su cama

-Todas las alhajas que te conté están aquí, seguro te gustará probarte algunas- dijo hincándose junto a la mesita de centro y bajando el florero con los tulipanes rojos que la adornaban, puso una caja pequeña, pero al parecer pesada y saco un hermoso rubí hecho anillo

-No puedo creer que cargues tantas cosas- le dije negándome a probármelo, pero al final mis dedos no se resistieron por mucho tiempo

-Mi seguridad es más extremista que la de los chicos, por eso no debes preocuparte. Además estas las acabo de adquirir- sonrío picaronamente, poniéndose un hermosísimo collar de perlas- Ven Tom, quiero que te pongas esto

Mi novio estaba completamente ido. No sé en qué pensaba, no sé qué cosas podrían pasar por su cabeza en este momento, no sé si se imagina que se lo que estaba a punto de pasar. Pero, la que no sabe qué haría soy yo. Harley me cae muy bien y ni siquiera me molesta que ellos estén tanto tiempo juntos, ella se lleva por igual con todos. Pero a Tom lo mira diferente, y él a ella. Él la desea. Harley le extendió un lujoso reloj en oro blanco con incrustaciones de diamantes a los lados y un diseño exclusivo de no sé qué diseñador de nombre impronunciable. Tom se mostro bastante feliz de poder ponerse tal belleza, el momento de estrés al fin pudo calmarse cuando estábamos llenos de joyas que nos hacían altamente secuestrables.

-A ver, pónganse así y ya- decía Tom, acababa de programar la cámara, corrió hacía nosotras y poso en medio. Él chico guapo justo en medio de sus dos chicas favoritas.

No hablamos del incidente, no sé por qué. Tal vez porque no le hice ninguna pregunta sobre el tema y muy seguramente el no hubiera sabido que contestarme. Llevábamos apenas una semana en la ciudad de Quezón y ya estábamos por llegar a Manila, la segunda ciudad más grande del país. Nuestra amistad se había acrecentado con estos días raros, lo que nadie sabía, y tal vez nosotros le prestábamos el menos interés posible, era que Tom y yo apenas y nos hablábamos.

-Estúpido 29 de Julio- me queje arribando al hotel- hace mucho calor

-Subamos y te desnudas- me dijo Harley al oído para después empezar a romper el silencio con nuestras risas escandalosas

-¿Y el chiste fue qué?- dijo Georg cruzando sus brazos por nuestros cuellos y caminando a la par con nosotras

-Ninguno pequeño y hermoso bajista- lo chuleo Harley, Geo y apenas podía contestarle, es muy rápida

-Abran paso a mi mujer- dijo Gustav con Gisela en brazos, ellos de adelantarían a la habitación. La nana que Harley nos ha conseguido viajaba a todos lados al cuidado de los niños. Yo jugaba la mayor parte de mi tiempo libre con ellos, pero aún así no era tanto como quisiera.

-Es una verdadera pena que éste en ésta situación- dijo Bill acompañándonos en el lobby- Si Gis no se mejora para la próxima semana, no sé cómo le vamos a hacer

-Ella mejorara- le dije entusiasmada- seguro que le ha afectado algo el vuelo, pero ella mejorara

-Confiare en tu palabra de vidente- me dijo burlón echándome la mirada del tigre que tanta risa me daba

-Yo iré con Gis- dije levantándome

-Nosotros a trabajar- dijo Harley poniéndose de pie, todos la siguieron en un instante. Estaba a punto de subir al elevador, cuando las puertas se abrieron y me encontré a Gustav de frente

-Haruka, casi te mato- me dijo agitado

-No te preocupes- le dije risueña- te están esperando

-Tú no te preocupes- dijo tomándome de los hombros- el jamás te dejaría por ella- Y echo a correr, me quede mirándolo hasta desaparecer en la vuelta de un pasillo. Yo pensé que nadie se había dado cuenta. Ya que no estábamos juntos por la falta de tiempo. Todo parecía ser normal. Pero no lo sé, Gustav tiene ese algo que siempre adivina lo que está pasando.

A lo mejor la situación es más notoria de lo que quisiera aceptar.

No los vi en toda la tarde, me la pase con Gis hablando de cuidados extremistas y las razones por las cuales se sentía mal

-Preferiría que fueran dos niñas- me dijo peinando a Allison- Creo que serán dos niñas

Y me vinieron a la mente dos cosas, la primera es que en efecto serian dos niñas, pero que ella no sabe. La segunda es sobre el sueño que Tom tuvo antes de llegar a Japón, no sé si ha tenido más sueños por el estilo, no he hablado con él en días, llegamos a la habitación y puede que el este en la computadora, con el celular, dándose una ducha, o a la inversa. Parece que nos esquivamos todo el tiempo posible, pero no esta tan mal. Hemos mejorado en la cama aunque hay menos interacción…Lo extraño…

-¿Haru?- escuche a alguien en el recibidor de la habitación, acababa de darme un baño relajante con no sé qué cosas me había recomendado Harley

-Hola Bill- le dije sonriendo invitándolo a pasar

…Bill…

-¿Qué pasa?- fue lo primero que se me ocurrió preguntar. Sé que por la cabeza de ambos pasan muchas cosas, y todas tienen que ver con Harley, sé lo que piensa Tom, pero no sé qué piensa Haru…

-¿De qué?- me pregunto curiosa, ofreciéndome algo de beber

-No lo sé- le dije suspirando moviendo el vaso y perdiéndome en el ritmo de los hielos dentro de él- Algo me dice que las cosas no andan bien

-Sólo estamos muy apretados con la agenda- me dijo sentándose a mi lado- No hay nada de qué preocuparse

Ella es tan sexy, no puedo dejar de imaginarla sobre mi cuerpo

-¿En un par de días es el cumpleaños de tu madre verdad?- le dije tratando de ignorar esa voz interior, la voz de Tom y sus pensamientos

-Si- contesto entusiasmada-voy a llamarla para ver si ya esta lista para el viaje

Y se que le gusto también, sería tan fácil colarme entre sus piernas

-Ya veo- le conteste tratando de disimular el dolor de cabeza, y bebiendo hasta el fondo el whisky que tenía en las manos

-¿Qué tienes?- pregunto con una mirada angustiada pero un dejo de voz divertido- ¿De plano sabe muy mal eso?- y sonrio acercándose

-No- le dije mirándola, tratando de ignorarlo todo- Llama a tu madre, quiero saber- le propuse y ella tomo el teléfono entre sus manos

Si, ven aquí, acercate, más, besame de nuevo, si, me….quiero….vamos a mi cama, ella no se enterara

-¡No, Tom!- grite levantándome del asiento, ella se quedo mirándome, asustada

-¿Qué le pasa a Tom?- estaba a punto de dejar la bocina cuando su madre contesto el teléfono

-Yo voy, no te preocupes, yo voy- le dije saliendo de la habitación, dejándola seguramente con mil y un preguntas en la cabeza

No, ella no se va a enterar de nada, lo juro nena. Tu me encantas, desde la forma en que caminas hasta como me miras, sabes que me estoy muriendo por hacerte mía, una y otra vez, dos veces si quieres, tres. Podemos no hablar de nombres, olvidar que eres amiga de mi chica. Solo quiero disfrutar de tu cuerpo que me llama con cada contoneo

-¡Thomas Kaulitz! ¿¡Qué mierda tienes en la cabeza!?- grite enojado y azotando la puerta del lugar donde estaba con Harley

-¿Qué tienes tú?- me dijo con ese tono fanfarron que tanto me sacaba de mis casillas… pero el tiene razón. Esta solo en este lugar, sentado sobre el suelo con la guitarra en las piernas, una pluma y varias hojas sobre la mesa

-¿Y Harley?- cuestione acercándome para ver que escribía

-No sé, salió desde hace una hora a ver no sé qué cosas y me abandono- y tocaba con soltura algunas notas

-Es una canción- le dije repasando las miles de tachaduras que tenia sobre esas hojas, sintiéndome hasta cierto grado muy mal, por pensar en todo eso

-Escribiendo toda la maldita noche- se escuchaba la voz de Harley a lo lejos

-¿Qué te paso Bill?- me pregunto haru que venía a su lado- Me dejaste así tan así ¿Y luego?

-Tu sabes- le dije levantando los hombros- ¿Cena para dos?- pregunte dirigiéndome a Harley quién traia una charola, no sé con que propósito si se las podían traer

-No sabia que iban a estar ustedes aquí- respondió apenada- mandare por las suyas

-Yo tengo que regresar a la habitación- contesto haru rápidamente- mi madre, la he dejado en medio de la conversación

-No te vas a ir- contesto Tom dejando su querida guitarra a un lado y levantándose- sin que te de tu beso de buenas noches

Y así fue como Matilda sonrio y espero a que Tom la besara con esa dulzura y pasión característica, esas caricias sobre sus cuerpos que solo me hacían suspirar y después querer vomitar

-Te espero en la habitación- le contesto Mat, dándole otro beso- buenas noches- nos dijo, nos dio un beso y se retiro

-¡Maldito!- le dijo Harley a Tom con un fuerte golpe en el omoplato- te odio por que tienes una novia genial

-Pues ódiame más- le dijo mi hermano claramente orgulloso- no la pienso dejar nunca de los nuncas

Y ese, fue ese comentario el que me hizo confiar en él nuevamente. Sali del lugar dejando que se concentraran. Al fin podría dormir tranquilo. Todos estamos bien y era solo mi imaginación, como bien lo sospechaba…

….Tom Kaulitz…

-Ya esta casi terminada- le decia regresando a la letra que tanto pensaba, no soy muy bueno escribiendo canciones pero ella me apoya bastante

-Mira, el ritmo aquí tiene que cambiar a un- y me miro, me miro directamente con sus hermosos ojos. Lo único que pude hacer fue besarla, pero no con ternura, ni con amor, ni con nada. Fue un mero beso sexual que me llevo a quitarle la ropa de un solo jalon

-Si, hazlo- decia mientras se retorcía sobre la mesa y yo besaba su delicioso abdomen desnudo- más, anda Tom, se que puedes darme más- decía. No me gusta que hablen mucho mientras hago esto, pero ella hace que me excite

Me hinque a la altura de sus rodillas y ella astutamente se levanto de la mesa, sacándome de balance. Me quito las playeras y ahora se dedicaba a besarme, pequeñas succiones la acompañaban, desabrochaba mi cinturón con fiereza, ahí estaba, ahora si, mi miembro completamente desprotegido y a su merced. Le quite ese bello conjunto en azul que adornaba su cuerpo. Bese sus pronunciadas curvas, lami sus pezones mientras ella acariciaba y jalaba mi cabello, baje hasta su ombligo, ella se acosto lentamente sobre el suelo y yo acaricie su clítoris con mi nariz y al grito de “MÁS” fue que mi lengua comenzaba aquella faena tan divertida, mientras ella se retorcía de placer, diciendo mi nombre lo mas alto posible.

Me separo de ella con tal facilidad, me tumbo sobre el suelo y se fue a sentar sobre mi, sin miramientos, su cadera se movia circularmente mientras yo me aferraba a su delicioso y excelentemente bien formado trasero. Su cara de placer es algo que yo jamás había visto. Su cuerpo estaba muy sudado, su boca entre abierta…y se detuvo

-¿Qué esperas para seguir?- le ordene, sin querer ser tan grosero

-Aquí no- respondió levantándose y poniéndose su ropa- vamos a mi habitación

-Espera- le dije poniéndome la ropa también- nadie debe sa…

-shhhhh- me dijo poniéndome su índice en los labios-estamos acostumbrados a ser de una sola noche. Habrá que disfrutarla…

Subimos al elevador tratando de ser lo más discretos posibles, hasta que llegamos a su habitación…

-Ahora si Tommy- me dijo dentro y sacándose el vestido con una facilidad envidiable, dejando toda su esbelta figura al aire libre- Soy toda tuya

…Haruka…

Mala idea, pensé cuando vi la silueta de los dos pasar por aquí. Peor idea, seguirlos y ver que ambos entran a la habitación de ella.

Me quede afuera, esperando escuchar las finas cuerdas, que me explicaran que ellos seguían trabajando. Recuerdo que eran las 10 cuando salí de la habitación, ahora es la 1 del nuevo día y me he aburrido de esperar.

Tampoco ha servido hacerse la tonta en el recibidor de la habitación, ahora son las dos. Creo que el ya no vendrá.

3 comentarios:

Harlu dijo...

¡No! ¡No, no, no! El capítulo estuvo B O M B A.

¿Cómo te explico que me dejaste sin aliento? Definiivamente muy revelador, muy, muy revelador.

Es todo lo que puedo decir, lo siento. La impresión, no me deja hablar.

Fєffy K. ♥тн♥ dijo...

Que Haru abra los ojos!
Los ama demaciado :/

y yo tbn crei lo que Bill creyo! xd

Tus capitulos son cada vez mejores galletita :)

Te quiero Porfiada♥

₪ ζΛΨβΞΤ dijo...

y adoro decirte:

TE LO DIJE!

Ahhh tan predecible esto caray xD

Me gusto el gritillo de don Bill eh! muy bueno! ;-)